La actividad más importante del mundo

     

Todos nosotros que vivimos en las ciudades grandes de nuestro tiempo necesitamos hacer mil cosas cada día. Tenemos que terminar a tiempo los incontables asuntos del trabajo, resolver muchos quehaceres domésticos y personales. Esto resulta en una prisa perpetua, que se manifiesta no sólo en un ritmo loco, sino también en el hecho de que al hacer una cosa no le podemos prestar mucha atención porque nos preocupamos por las siguientes.

Afortunadamente hay libros buenos que nos enseñan vivir de una manera más sabia. Sus lecciones muestran cómo la capacidad de enfocarse y estar completamente presente nos hace más efectivos y más felices. A pesar de que he leído muchos libros así, a menudo me encuentro haciendo algo automáticamente como un robot, sin participación completa.

Para ayudar a mí mismo adoptar el hábito de vivir en el momento, hace poco empecé una práctica sencilla que me resulta muy efectiva y que ahora quiero compartir con vosotros. Es muy simple: antes de empezar cualquier actividad durante el día me digo que voy a tratarla como si fuera la actividad más importante del mundo. Le doy toda mi atención, cien por ciento de mi mente. Esto se aplica a todo: al proceso de limpiarse los dientes por la mañana, a la natación en la piscina, a la lectura de un libro, a una reunión de trabajo, a la conversación con un familiar, a todo.

Después de empezar esta práctica noté inmediatamente un buen crecimiento en mi eficacia personal y profesional, tanto como en mi bienestar físico y psicológico. Por eso a la pregunta ¿cuál es para ti la actividad más importante del mundo? siempre voy a responder: la que hago ahora, en este mismo momento.