Las tres impresiones de un viaje en autobús

     

Hoy fue el ultimo día de mi agradable estancia en los estados unidos y mañana vuelvo a mi país. Antes de salir quiero compartir con ustedes una experiencia que me parece ser un ejemplo de una comunidad sana y altamente desarrollada.

Al entrar al autobús que iba a llevarme de Kirkland a Bellevue me di cuenta que no tenía suficientes monedas para pagar el viaje. Sabiendo que los conductores aquí usualmente no tienen ningún cambio, le ofrecí al conductor el billete con menos valor que tenía — 20 dólares. Pero él me dijo que estaba bien y que podía pagar la próxima vez.

La segunda observación fue un anuncio qué noté dentro del autobús con la fotografía del mejor conductor del año pasado, según los pasajeros. Debajo de la foto se escribían todas las cosas buenas que los pasajeros decían sobre ese conductor.

Y por último, en mitad de nuestra viaje el conductor paró el autobús cerca de un hombre que estaba esperando algo apoyándose a un poste. El conductor le preguntó si él esperaba el autobús, y el hombre contestó que sí, pero para otra ruta. Entonces el conductor le dijo que la parada fue cambiada de su lugar y que esta a unos 500 metros y que para poder tomar el último autobús el hombre tenía que apresurarse. El hombre le agradeció al conductor y se fue corriendo.

Hasta el punto final de mi viaje yo estaba reflexionando si algún día los conductores de autobuses en Ucrania van a ser así.