El conocimiento de La Biblia en medio de una revolución

     

Una de mis grandes metas para este año es leer La Biblia. La quiero leer completa desde el principio al fin. Para que sea más fácil, distribuí la lectura en 365 partes pequeñas. Cada día al despertarme leo un par de capítulos del Viejo Testamento y un par de capítulos del Nuevo Testamento. Es solo 3 páginas por día.

Hoy estoy en el día 57 de 365. Hasta ahora me he dado cuenta de que leer La Biblia no es tan difícil como yo siempre pensaba. Por un lado los versículos forman una historia interesante. Por otro lado cada versículo en sí tiene mucha profundidad que me hace parar y reflexionar de cómo esa sabiduría se proyecta a la vida cotidiana. Cada día puedo relacionar un evento el trabajo o una situación en la familia con lo que La Biblia enseña.

Debo decir que no se pudo elegir el mejor tiempo para leer La Biblia que ahora en el medio de la revolución ucraniana. Todos los eventos que han ocurrido durante últimos tres meses son la demostración muy clara de muchos de las leyes de Dios. Cada día en mi pequeña porción de lectura se pude encontrar muchos paralelos entre la Sagrada Escritura y en la realidad ucraniana. Por ejemplo, hace poco tiempo un sacerdote sermoneaba desde la escena de Euromaidan comparando los pecados del expresidente ucraniano contra el pueblo ucraniano con el maltratamiento del pueblo de Israel por el faraón en Egipto. Fue solo unos días después de que yo leí aquellos mismos capítulos en La Biblia.

Voy a seguir leyendo. Voy a seguir esperando que el pueblo ucraniano continuara haciendo pasos hacia establecer la sociedad basada en verdad, justicia, y palabra de dios. Se ha hecho tan evidente durante Euromaidan que la mayoría de ucranianos lo desean más que todo en este mundo. Incluso están listos sacrificar sus vidas. Gloria a Ucrania. Gloria a Dios.