La ciencia de contabilidad y su aplicación para la vida personal

     

Recientemente empecé a reforzar mi conocimiento de las disciplinas relacionadas con finanzas que aprendí mientras estudiar para mi segundo título universitario. Muchas de las cosas que aprendía en aquel entonces no se imprimieron de todo bien en mi mente, porque no tenía suficiente contexto del negocio, que tengo ahora en mi trabajo. Además desde hace tiempo tengo ganas de enriquecer mi vocabulario de español e inglés en estos temas (en la universidad lo estudiaba en ucraniano). Así que empecé con revisar los fundamentos de contabilidad leyendo un libro sencillo en inglés.

Ahora veo esta disciplina desde un lado muy distinto. Los principios básicos que antes consideraba aburridos ahora me parecen muy lógicos, eficientes e incluso elegantes. Me doy cuenta de que durante muchos siglos de su desarrollo la ciencia de contabilidad se ha complicado y se ha refinado al mismo tiempo. La contabilidad es una de las cosas que todos negocios hacen de la misma manera aunque sean completamente diferentes en su naturaleza. Entonces si uno tiene ganas a convertirse en un gerente o ejecutivo, debe tener buen conocimiento en esta área. Además en el mundo de hoy hay muchas tendencias para unificar los detalles de contabilidad entre distintos países para llegar últimamente al sistemas completamente compatibles. Todo esto lo hace aun más interesante y provechoso aprender la contabilidad.

Un aspecto sorprendente que descubrí mientras mi recorrido actual por el debe y haber es la posibilidad y utilidad de aplicar los mismos conceptos para la vida personal. Siempre que estoy leyendo sobre una parte de un estado financiero estoy pensando como se podría aplicar para mi vida personal, como si yo mismo fuera una corporación llamada Malanke Inc. Por ejemplo ya he creado el borrador de mi propio balance, un formulario financiero más principal, también conocido como el estado de situación patrimonial. Tales ejercicios resultan en un entendimiento mejorado y acciones más inteligentes no sólo en finanzas personales, sino también en las cosas tan mundanas como manejar y optimizar el armario de ropa. Estoy seguro que la continuación de mi viaje de mejorar el conocimiento de finanzas me va a llevar mucho más beneficios de lo que podría parecer a primera vista.