Leer cuentos como un método efectivo para practicar el idioma

     

Hace pocos días terminé un libro en ingles que se llama “Walden”. Es un libro bien complejo y difícil, pues lo estaba leyendo lentamente durante mucho tiempo. Ahora que lo terminé se me ha librado un poco de tiempo para leer algo en castellano.

Hasta este momento he leído tres libros en español: dos de Gabriel García Márquez y uno de Jorge Luis Borges. Esto me sirvió un montón para mejorar mi manejo del idioma y enriquecer mi vocabulario. Además, pude disfrutar las grandes obras de la literatura mundial en su versión original. Por eso, cuando estaba pensando en que leer siguiente, quería satisfacer ambos criterios: practicar el idioma y conocer algo grande. Después de una pequeñas investigación decidí leer los cuentos de Julio Cortázar, otro grande escritor Argentino. Lo bueno de cuentos es que son cortos y suelen tener una trama más sencilla, así que resultan más facies efectivos que novelas largas para un estudiante del idioma.

Tuve suerte procurar dos libros de cuentos de Cortázar en forma electrónica: “Bestiario” (publicado en 1951) y “Todos los fuegos el fuego” (1966). Empecé en orden cronológico y ya he terminado el primer cuento del Bestiario que se llama “La casa tomada”. Ahora sigo adelante y me sigo reafirmando en la eficacia de este método.