La espalda recta, la sonrisa, y la respiración

     

Existen dos tipos principales del estado mental. El primero es cuando estamos consientes de nosotros mismos y nos observamos como desde fuera. En este estado pensamos como creaturas racionales y sabemos distinguir el bien del mal. El segundo estado ocurre cuando el entorno en que nos encontramos o las actividades que hacemos nos absorben de tal modo que ya no podemos seguir vigilando a nosotros mismos conscientemente. Es en este segundo estado donde nuestras buenas resoluciones se rompen y las decisiones listos dejan de ser actuados.

El desarrollo de buenos hábitos consiste básicamente en practicar algo en el estado n.º 1 hasta que se empieza reproducir siempre y automáticamente en el estado n.º 2.

Las tres cosas que valen un esfuerzo más grande para integrarlas en estado n.º 2 son muy sencillas y en el mismo tiempo muy poderosas. Las tres son: 1) mantener la postura del cuerpo con recta espalda; 2) mantener una sonrisa, tanto en la cara como dentro; 3) respirar a pleno pulmón, apreciándolo como si fuera un acto más agradable del mundo.