Los estándares oficiales de mi reinado

     

Los estándares son los acuerdos específicos de cómo se deben hacer las cosas que se podrían hacer de distintas maneras. Los países aceptan los estándares en la forma de leyes, las empresas — en la forma de políticas y procesos. Los beneficios más importantes de los estándares es que ayudan hacer las cosas compatibles entre sí, más efectivas, más baratas, y más seguras. Los mismos beneficios se pueden lograr a nivel personal, si mantengamos nuestros propios estándares.

Yo tengo algunos estándares simples que me ayudan organizar mi vida mejor. Por ejemplo, para las fechas y horas en todos mis documentos electrónicos utilizo los formatos de YYYY-MM-DD y HH:MM (24 horas). Estos formatos me parecen los más claros y lógicos, ya que permiten fácilmente clasificar los registros de manera cronológica utilizando la clasificación alfabética. Así tengo configurados todos mis ordenadores, teléfonos, y cuentas digitales.

Con los idiomas extranjeras que existen en distintas variedades también intento aplicar una sola variedad, para evitar confusiones. Por ejemplo con el inglés utilizo la versión de EE. UU., y con español utilizo la versión de España.

Además de formatos, tengo algunos estándares más cualitativos, como por ejemplo el estándar de la calidad de escritura digital. En todos casos y en todos medios de comunicación electrónica, incluyendo emails, SMS, chats, y otros, utilizo la forma de escribir en oraciones completas con las letras mayúsculas en el principio de cada oración, y con puntos en el final.

Hay mucho más estándares en mi reinado y siempre sigo estableciendo estándares nuevos y mejorando los viejos para hacerlos más efectivos para sostener mi desarrollo personal y profesional.