Un fin de semana perfecto y sus cinco ingredientes claves

     

Los fines de semana para la mayoría de nosotros son el tiempo para recargar los baterías de energía física, mental y creativa. Después de los cinco largos días de duro trabajo, sin duda merecemos disfrutar ese mágico noche de viernes y dos días siguientes.

Hay muchos modos diferentes como podemos pasar nuestros fines de semana. Algunos prefieren tener el descanso pasivo y se quedan en la cama para dos días viendo la tele. Otros ven fines de semana como oportunidad para ponerse al día con el trabajo acumulado y van a la oficina para trabajar en tranquilidad. A mí no me gusta ninguno de estos extremos.

He experimentado deliberadamente mezclando diferentes actividades durante los fines de semana y he observado qué efecto tienen a mi vida en la semana que viene. Resulta que un fin de semana perfecto consiste para mi de cinco ingredientes.

El primer ingrediente es una abundancia del sueño sano y de la comida saludable. Aunque un montón de sueño es quizás algo te todos tenemos en común en cómo pasamos fines de semana, me he dado cuenta que lo mejor es conseguir esto acostándose temprano y despertando por la mañana los sábados y domingos en vez de dormir hasta la tarde. Así, en vez de perder la mitad del día, podemos cocinarnos un desayuno fresco para empezar el día con buen pie.

El segundo ingrediente es practicar algunas actividades físicas, como correr, nadar, o hacer yoga. De esta manera cuidamos y renovamos nuestro cuerpo, agradeciéndole por llevarnos toda la semana sin parar.

El tercer ingrediente es hacer algo útil como limpiar la casa o planchar la ropa. Esto no sólo sirve a los propósitos prácticos sino nos da el sentimiento sicológico de reiniciar un nuevo pequeño ciclo de la vida. Además para mí las actividades domesticas resultan muy tranquilizadores y casi meditativos, ya que son tan diferentes de lo que es mi trabajo.

El cuarto ingrediente es hacer algo para desarrollo intelectual. Yo prefiero leer un libro o estudiar algo que no sea directamente relacionado con el trabajo, pero que me podría resultar útil en la vida profesional, tanto como personal. Por ejemplo los últimos fines de semana estaba leyendo dos libros: uno sobre cómo mejorar como un presentador, y otro sobre los estados financieros.

El quinto ingrediente es hacer una actividad social, como ir a un concierto, o reunirse con amigos en un restaurante. Esto nos repleta con una energía positiva abriéndonos nuevas ideas y tendencias.

Estos cinco ingredientes mezclados en una proporción equilibrada constituyen mi receta para sentir una completa satisfacción a la hora de acostarme el domingo por la noche. No sólo hacen desaparecer la angustia de inminente semana laboral, sino provocan ganas a volver al trabajo con nuevas energías.