La ciudad de los ángeles, un fin de semana perfecto

     

El último fin de semana me dejó mucha emoción y recuerdos buenos. Mi esposa y yo pasamos dos días y dos noches en la ciudad de Santa Mónica, quizás la parte más bonita de todo el condado de Los Ángeles. Allí celebramos nuestro segundo aniversario de boda. La suerte nos sonreía durante todo el tiempo e hizo nuestra estancia perfecta en todos los sentidos.

El hotel que había reservado mereció sin duda todos los buenos comentarios que le dieron los usuarios de Booking.com. Se situó en la bonita parte residencial de Santa Mónica, donde las casas son tan guapas, que no se puede evitar a soñar que bueno sería vivir en una de ellas. La habitación que nos dieron se encontraba en el cuarto piso, el más alto del edificio. Tenía un balcón con un enorme espacio abierto que daba a la ciudad y al océano. La primera noche cenamos allí mismo en el balcón en una bonita mesita baja de madera.

El sábado tomamos las bicicletas ofrecidas gratis en el hotel y fuimos a recorrer por las calles de Santa Mónica. En poco tiempo nos encontramos en la playa, que resulto ser verdaderamente enorme. Pasamos tres horas montando las bicis, cubriendo casi 20 kilómetros: toda la costa de Santa Mónica y el distrito de Venice. Por la tarde comimos muy bien en una terraza abierta de un restaurante asiático en el centro de la famosa “Third Street Promenade”. Después dejamos las bicicletas en el hotel y fuimos a relajar a la playa. Para cenar elegimos un elegante restaurante de mariscos, que plenamente satisfizo nuestros deseos gastronómicos.

El domingo por la mañana nos despertamos temprano y fuimos a correr en la playa. Luego después del desayuno hicimos un recorrido de otros barrios famosos de Los Ángeles como Beverly Hills y Hollywood, haciendo selfies en frente del legendario signo de “Hollywood”, claro.

Al medio día nos despedimos de Santa Mónica y empezamos nuestro camino de vuelta a San José. Elegimos la carretera de la costa para poder parar algunas otras ciudades famosas de la costa como Malibú y Santa Bárbara. Una playa de Malibú me gustó más que todo, porque allí el agua era tan tranquila que que pude realizar mi primer estilo mariposa en el Océano Pacifico.

Volvimos a San José por la noche, un poco cansados, per muy felices y satisfechos de nuestro fin de semana en la ciudad de los ángeles, seguros que vamos a volver a visitarla una vez se presente tal oportunidad.