Sé el mejor para tener lo mejor

     

He leído mucho en las obras de la filosofía oriental sobre la importancia de practicar el agradecimiento. Soy un gran creyente de esta idea y estaba practicándola de algún modo, aun antes de leer textos de Mahatma Gandhi o Dalai Lama. Pero últimamente la he estado practicando regular y conscientemente.

Una noche al acostarme pensé que había tenido mucha suerte de poder hallar un piso tan bonito y cómodo como en el que vivo. Pensé en la ultima conversación con la dueña, una mujer muy buena e inteligente. Me di cuenta de que hago todo lo posible como un inquilino para hacer su experiencia la mejor. Luego pensé en mi día de trabajo y la conversación con mi jefe, un gran inspirador y mentor. Entendí enseguida que con él también intento ser un trabajador ejemplar. No tardé en comprender que esto se aplica de todos las relaciones humanas. ¿Quieres tener los mejores parientes? Pues aspira a ser el mejor hijo. ¿Quieres tener la mejor novia? Pues intenta ser el mejor novio. Y lo mismo con todas relaciones de la vida.