Una mitad del año — una mitad de las metas

     

Hoy es el último día de la primer mitad del año y yo estoy feliz de reconocer que he podido hacer buen progreso en mis dos principales resoluciones para el año 2014.

La primera era cambiar a usar el idioma ucraniano en vez de ruso en mi vida cotidiana. He podido hacerlo tal como planeaba y mientras todavía estaba en Ucrania siempre usaba el ucraniano en la calle, con mis amigos, con mi esposa y con todos mis parientes salvo mi padre (quien no es ucraniano, así que sería un poco difícil para él). Ahora que estoy en EE UU sigo hablando en ucraniano con mi esposa y con todos ucranianos con quienes hablo por teléfono o por Skype. He hecho solo algunas excepciones para hacerlo más fácil a las personas que no hablan bien ucraniano. Estoy completamente feliz con este cambio, me hace sentir mucho mejor especialmente en el contexto de la guerra detestable que los terroristas de Putin todavía hacen en el este de mi país. Lo más gustoso es responder a la pregunta “¿En qué idioma hablan?” cuando alguien nos lo pregunta a mi esposa y yo aquí en EE UU. Podemos decir con orgullo “¡El ucraniano!”, en vez de como antes “Hablamos en ruso, pero somos ucranianos”.

Mi segunda resolución era leer toda La Biblia de cabo a cabo. Aquí también estoy en el rumbo correcto. He leído precisamente 50% hasta este momento y lo planeo continuar sin desviar ni un día de mi plan anual. La lectura me da mucho placer y mucha serenidad que influye bien todas áreas de mi vida incluyendo el trabajo.

Bueno, os deseo a todos una buena segunda mitad del año y si tenéis vuestras propias resoluciones espero que todo se cumpla de la mejor manera en la parte restante de 2014.