Mi solemne logro personal para esta Navidad

     

Hoy en la víspera de la Navidad estoy feliz de cumplir una de mis metas principales para el año 2014 — la lectura de La Biblia. La leí completamente desde el principio hasta el fin. Distribuí esta tarea por todo el año. Para mi sorpresa la lectura resultó ser no tan difícil como yo pensaba que sería.

Cada mañana empezaba mí día con 15 minutos de la lectura y la reflexión sobre lo leído. Muchas veces esto ocurría antes de amanecer. Esta rutina matinal pronto se convirtió en mi parte favorita del día. Hasta que ahora, después de 350+ días de hacerla, me siento un poco triste de que ya se terminó.

Muchas veces durante el año la sabiduría y la inspiración del libro sagrado me ayudaron a mantener alto espíritu navegando por días difíciles en el trabajo, o enfrentando varias problemas cotidianas.

Ahora, en espera la festividad más importante, cierro La Biblia y la pongo en la caja de mi mesita de noche, para poder volver a releer sus versos cuando mi alma lo pida.

Feliz Navidad a todos.