La suerte siempre sonríe a la buena gente, ¿no?

     

Cuando supe que iba a poder quedarme a trabajar en San José una de mis preocupaciones más grandes era de cómo iba a sobrevivir sin mi piscina deportiva de Kyiv. Dado que soy un adicto a la natación, me resulta difícil imaginarme sin mi actividad física favorita durante una semana, sin hablar de algunos meses.

Por lo tanto una vez establecí las cosas más básicas como el piso y los muebles, me apresuré de investigar las piscinas de aquí esperando poder encontrar algo bueno en una distancia y un precio razonables.

¡Qué grande era mi sorpresa cuando al abrir Yelp encontré en el mismo tope de la clasificación por mejores comentarios una piscina muy cerca de mi casa!

Luego fueron más sorpresas buenas. Resultó que no sólo es cerca, es literalmente en cinco minutos caminando. Además es una piscina deportiva al aire libre. Luego aún mejor. Al visitarla descubrí que el precio es $3 por un entrenamiento, o $35 por un mes. ¡Lo que es menos que pagaba en mi piscina vieja de Kyiv!

Ahora, relajando después de mi primer entrenamiento en mi nueva piscina estoy pensando que es verdad que a las personas buenas siempre les toca la suerte. ¿De otro modo cómo se puede explicar el hecho de que me encontré un piso justo al lado de la mejor piscina de San José sin pensarlo?