¿Quién es tu conductor de taxi en realidad?

     

Hace pocos días mi esposa y yo tuvimos un viaje en taxi muy interesante. Aquí en Kyiv en la mayoría de casos los conductores de taxi no son profesionales. Es decir que conducen su propio coche un parte del día para ganar dinero adicional a su trabajo principal. Así que al llamar a un numero de taxi nunca se sabe que tipo de coche va a venir y con que tipo de conductor. A veces, con buena suerte, puede llegar un coche grande y nuevo con un conductor aseado e inteligente que está trabajando como taxista temporalmente para poder pagar su préstamo tomado antes del crisis económico. En otros casos puede aparecer un cochecito viejo casi desmoronado con un chófer salvaje.

En nuestro último caso estábamos esperando un taxi para ir a nuestros trabajos después de terminar un asunto en la parte remota de la ciudad. A nuestro alivio vino un Kia modesto pero muy limpio. Al comenzar su trayecto el conductor, como hacen frecuentemente los conductores de taxi, entablo una conversación con nosotros. Después de preguntar si tenemos mucha prisa pera venir a tiempo a nuestras oficinas de repente nos invito a un concierto. Después de una corta charla descubrimos que el taxista era un músico de la orquestra sinfónica nacional de Ucrania donde toca la trompeta. Resultó que en realidad hemos asistido varios de los conciertos de su banda en la principal sala filarmónica de la capital.

Durante el resto del viaje hablamos de la música y de la vida. El conductor nos contó muchos aspectos interesantes de la vida de un músico profesional, que ni se pueden imaginar los oyentes corrientes como nosotros. También nos relató una corta versión de la historia de su vida, que como es el caso para muchos músicos clásicos en este país no ha sido muy fácil.

Al llegar al punto final del trayecto hemos acordado que nos viéramos en uno de los próximos conciertos, donde nosotros vamos a poder encontrar nuestro taxista en la escena, ya que nos contó que su asiento suele estar un poco a la izquierda del centro. O puede que nos encontraremos la siguiente vez en su Kia, ya que nos ha dado su tarjeta de visita.