Finanzas personales y su rutina más importante

     

El manejo efectivo de finanzas personales es muy fácil y muy difícil al mismo tiempo. Lo fácil es que los principios son increíblemente simples: 1) hay que gastar menos que cobras, y para conseguirlo 2) hay que mantener un presupuesto escrito, 3) hay que registrar los gastos diarios. La parte difícil es que para atenerse a estos principios hay que cambiar nuestro comportamiento y desarrollar nuevos hábitos. Como lo pone uno de mis grandes inspiraciones de último tiempo Dave Ramsey: “Finanzas personales son 10% de conocimiento y 90% de comportamiento”.

Por eso mi sistema de mantener orden en finanzas personales se enfoca ante todo en el comportamiento. Es simple y de muy baja tecnología. No utilizo ningún software complejo, ni aplicaciones móviles modernas. En su lugar tengo una simple hoja de calculo con el presupuesto que se crea mensualmente antes de que empiece el mes y se actualiza una vez a la semana (cada domingo) con los gastos semanales. Para registrar los gastos simplemente recojo los recibos de cada transacción en mi cartera. En caso si la transacción no supone un recibo, tomo una nota la aplicación de notas en mi móvil.

Este rutina puede parecer demasiada molestia para algunos, pero esto es sólo la cuestión de hábito. La verdad es que para muchos de nosotros el número de transacciones durante un día normal y corriente es muy limitado. En mi caso se trata de sólo tres transacciones por día al promedio. Si para algunos este numero es más alto el mismo hecho de tener tal rutina va a servir como motivación para reducirlo.

El foco en registrar cada transacción no sólo establece el hábito principal para tener más visibilidad en lo que pasa con nuestro dinero, sino también nos hace más consientes a la hora de gastar, el momento más crucial que diferencía los ricos de los pobres.